A una amiga que cumple veinticuatro

9 de mayo de 2010

Veinticuatro suspiros, cotilleos, el silencio más corto y más profundo, veinticuatro por mayo, parpadeos, veinticuatro miradas por segundo.
Veinticuatro forzados balanceos de córneas serpentinas. Errabundo, otro sueño pasea mis deseos por mor de este soneto inverecundo.
Que las estrellas de la noche traigan a tus hermosos siempre veinticuatro madreselvas con elfos encantados.
Y que sepas gozar de este teatro cuando llegue mi voz a tus dictados y las nieves igual de bien te caigan.