A Enrique Morente, en el corazón
Oigo tu voz quebrada de tonos ágiles. Toco tus soledades por encontrarte. Sé el sabor de tu barrio y de tu cante. Olor de madreselvas por estas calles de tu Albaicín que veo llorando al aire.
14 de diciembre de 2012
A Enrique Morente, en el corazón
Oigo tu voz quebrada de tonos ágiles. Toco tus soledades por encontrarte. Sé el sabor de tu barrio y de tu cante. Olor de madreselvas por estas calles de tu Albaicín que veo llorando al aire.