
Yo, poeta diletante, español de voz tunante, que los bares he cerrado y probado una seta alucinante..., y la noche de Granada, diversos alcoholaturos, y vividos mil apuros por no privarme de nada: con mi triste economía yo pasarme más no puedo; fumo hierba, y sí que bebo lo que han dicho que bebía. Porque ¡bah! ya no ligo con poesía y por eso ya no va mi verso de cacería... Verso, mi lugar común. Cacé, con suma pericia. Ría... Alguna de Galicia. Y ya el catapún chimpún.