Sombra soledad

13 de febrero de 2012

Te hablo a ti, soledad, porque sé que me escuchas, porque sé que apareces cuando llega la albada, cuando busco tu rostro apoyado en la almohada para hallarte entre sueños. Acaso como en muchas   madrugadas despierto terriblemente solo, me he acostumbrado a hablarte tan solo con silencio, solo con las miradas que en las fotos me agencio, solo sin soledad la soledad que imploro.   Te llamas soledad. Te gustan los trasnoches. Eres la amante fiel del inquieto desvelo de millones de seres. No, amor, no son reproches.   Es en ti donde encuentro lugar para el consuelo que me ofrece la página al calor de tus noches. Y es otra soledad la causa de mi anhelo.

Sombra soledad · Javier Benítez Láinez