Sombra y fábula

30 de abril de 2011

La casa nueva está en mí, en mí ya mora. Y no es casa en reforma, sino de nueva planta, con excelente tierra para poner a almanta semillas de un distinto jardín donde se ahervora
la cosecha futura y el singular presente. Canta un gallo a lo lejos, en plena madrugada. Pero al compás, cercana, sin fililí la echada de una perdiz se escucha broznamente.
Se la siente indignada, contrariada, furiosa, pues conoce muy bien a ese gallo Morón que vencido en la lucha aún conserva su orgullo,
y equivocado canta para la recelosa gallina peleona que desde mi balcón veo con la perdiz. Mientras, oigo un maúllo...