Sombra y nombre

14 de febrero de 2012

Mientras termina el día quiero escribir tu nombre, silencioso, escondido por las líneas del texto, oculto y a hurtadillas como pecar del sexto, latente, inasequible, escrito por un hombre estafado, engañado en cruel contrabando de sentimientos, triste algunos días, otros alegre cual la yegua que cuida de sus potros, descansado y en paz, ordenando, avanzando. Comienzo en los tercetos a escribir tu apellido o tal vez me detenga y utilice conceptos: rareza sin linaje que ahoga si ceñido, requerida por perros, usada por ineptos, estafadores íntimos de un político hundido, atroces gobernantes al caudillaje adeptos.